El diseño de interfaces es una disciplina centrada en la creación y mejora de la interacción entre usuarios y sistemas digitales. Se enfoca en la apariencia visual y la usabilidad de aplicaciones, sitios web y software, buscando optimizar la experiencia del usuario. Este proceso implica la disposición de elementos, colores, tipografías y la navegación, priorizando la accesibilidad y la eficiencia. El diseño de interfaces integra principios de diseño gráfico, experiencia de usuario (UX) y usabilidad para lograr interfaces atractivas, intuitivas y funcionales. Su objetivo es facilitar la comprensión y la interacción fluida, mejorando la satisfacción y eficacia del usuario.