Sé honesto.

Realiza presupuestos justos y detallados. Ten en cuenta los precios de mercado, contribuye con tus impuestos a una sociedad más igualitaria.

Diseña para las personas.

No diseñes para ti. Ten en mente las necesidades de la persona, valora su proyecto. Diseña para las personas, diseña para la sociedad, diseña para la conservación del planeta.

Busca entre los mejores.

Es obligatorio inspirarse pero está prohibido plagiar. Cuando busques referencias, hazlo solo entre los mejores.

Contribuye en la comunidad.

Aporta diseños con licencia CC, realiza intercambios ocasionales de trabajo por otras compensaciones no económicas, colabora con alguna asociación sin ánimo de lucro.

Piensa más, diseña menos.

No saltes directamente a la pantalla. Piensa, inspírate, dibuja… Recapacitar, ilustrarse y organizarse favorece trabajos más completos y efectivos.

Valora el trabajo de los otros compañeros.

Sigue el trabajo de compañeros del sector, no critiques sus obras, colabora con ellos. Valorar el trabajo de otros es también valorar el tuyo.

Haz que valoren el tuyo.

Diseño es cultura, educación, ciencia, artesanía… El trabajo tiene un precio, el diseño es trabajo. Haz que los clientes entiendan la dimensión de tu labor.

Sal, haz actividades, desconecta…

Ve a la montaña, al cine, o al teatro, pasea o siéntate en un banco a leer. Recibir estímulos sin pensar en el trabajo resuelve los atascos creativos.

Ten un compañero animal.

Los animales poseen valores que nosotros hemos abandonado. Hazte con un amigo peludo (o dos) y aprende de él (ellos).

Viste camisetas orgánicas.

Está demostrado científicamente que anudarse corbatas reduce el riego sanguíneo y la creatividad. Viste camisetas orgánicas y cómodas y disfruta.